En esta segunda entrada del blog, voy a hablar de la gestión de la identidad digital. Es decir, la habilidad de gestionar con éxito la propia visibilidad, reputación y privacidad en la red como un componente inseparable y fundamental del conjunto de habilidades informacionales y digitales.
Por otro lado, la identidad personal se basa en quiénes somos en internet, y toda la información y actividad que cada uno comparte en la red; de ahí a que se hable de nuevos peligros en la sociedad.
En primer lugar, ¿Cómo se construye una identidad digital? Se construye de forma activa, se aportando textos, imágenes y vídeos a Internet, participando del mundo web. Actualmente, la red se ha convertido en un elemento indispensable en
nuestras vidas y casi cualquier actividad que realicemos va a tener un reflejo en
internet. En cuanto a qué tipos de datos podemos encontrar en la red son los siguientes:
- Datos de servicio
- Datos expuestos
- Datos confiados
- Datos incindentales
- Datos de comportamiento
- Datos derivados
Muchos de los peligros a los que nos podemos enfrentar hoy son los siguientes: fácil acceso a temáticas no propicias; como puede ser violencia, pornografía, etc. Fáciles engaños en las redes sociales, información falsa que conlleve a una mala reputación o pérdida de trabajo, uso de datos inadecuados que conlleve a vulnerabilidad ante piratas informáticos, pérdida de intimidad o incluso podrá ser utilizado por criminales para conocer a sus víctimas.
Tras esta breve introducción al tema de la identidad digital, me centraré en el por qué los docentes pueden verse afectados según su actividad en la red. En primer lugar, todo lo colgado en la red; permanece ahí para siempre. Esto quiere decir que aunque borremos toda nuestra información que hay en la red, aún seguirá existiendo. Hoy en día, cualquier niño crece con aparatos tecnológicos en la mano, los cuales son utilizados desde temprana edad y de forma no consciente. A la edad de 11/12 años no conocen bien la repercusión de compartir información personal por internet, y desconocen del peligro que hay en subir alguna foto que para ellos simplemente es divertida. Aparte de tener que advertir de todos estos peligros, tendrían que saber a qué están expuestos en un futuro.
Por ejemplo; pueden dar con identidades diferentes a la propia y es posible la suplantación y robo de esta. No se debería publicar fotos o comentarios comprometedores, además, se tendría que restringir al máximo las personas que lo podrán ver y las que no.
Personalmente, pienso que un futuro docente se puede enfrentar a varios problemas según su identidad digital, sin ir más lejos, por el tipo de fotos que publica en sus redes sociales, ya que en el momento de incorporarse al mercado laboral y den con sus redes sociales y el contenido en ellas, pueden sentir que no quieren a alguien así que de esa imagen a su equipo educativo, o no lo ven suficientemente capacitado para el puesto; simplemente por una foto.
Finalmente, si se hace un buen uso de la identidad digital, tendremos varias ventajas de nuestra parte. Cómo por ejemplo el acercamiento e implicación de las familias en el proceso de aprendizaje de sus hijos, además también favorecer el aprendizaje activo, la motivación y la colaboración; ya que trabajamos el trabajo autónomo y colaborativo entre el docente y el alumnado fomentando la participación en comunidades de aprendizajes formales e informales.
En el siguiente enlace, podemos ver explicado de una manera mas extensa las redes sociales en relación a la educación y cómo hacer un uso responsable de ellas.
Y en esta podemos ver los peligros con los que se pueden ver expuestos los jóvenes hoy en día:

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